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Mes: septiembre 2012

El Gran Prix

Velocidad es ante todo recorrer la misma distancia en una determinada fracción de tiempo. El que llega antes es el que está en primer lugar, el que recorre la distancia en un tiempo más asentado es el  que no gana pero puede ver lo que sucede en el aspecto de su verificación de lo que está vivenciando. El que va primero sólo piensa en ganar, el que va segundo está en posición de ver al primero y al tercero y es el que puede liberar su potencial para pasar en el momento más propicio.

La carrera es por el especial título de especial vinculación con el éxito, ganar es lo más importante, perder es lo peor……….

El concepto de carrera es el que mejor se aplica a tu especial elección de la ascendente asignación al mundo de la ilusión. Carrera, corredor y carro, son el especial y unificado concepto que une a lo que está  representado por la lucha, por el triunfo. El que gana se lleva todos los aplausos, la fama, el éxito y el dinero. Los perdedores se llevan cada uno su frustración, su tristeza, su decepción, su lamento, sus quejas, su condena; y el que llega muy cerca del primer lugar se lleva su satisfacción, su especial vinculación con el sentirse optimista, esperanzado, y en especial expectativa para la siguiente carrera.

¿Qué es todo esto?

El triunfo en el ámbito espiritual no es para el que llega primero, ni para el que llega segundo, ni tercero, ni para el que llega último. El que está consciente que la carrera de la vida no lo está conduciendo a ninguna parte se baja del auto de la ambición y el sueño materialista. La expectativa del triunfo ya no le persigue ya que no está esperando nada de este mundo y por esta razón ya no tiene interés en la carrera ni en el triunfo y ni siquiera desea continuar en la pista.

La lección de esta especial historia es para que recuerdes que tu vida está ubicada más allá de tu escogencia de este mundo como tu lugar de aprendizaje. El tiempo es ahora un espacio que no te está incitando a encontrar el aspecto de tu ansiosa y delirante elección de la prontitud. El seguro centro de tu actividad ya no se ubica en el contexto del aspecto denominado “yo”.

El anacrónico concepto de ganador y perdedor desaparece de tu existencia, el encuentro con tu Verdad es tu única motivación.

¡Es así!

Víctor

Dar y recibir

El beneficiario de lo que ahora está empezando a acontecer en tu vida actual eres tú, aunque crees que lo que realizas por los demás es debido al ámbito de carencia y necesidad en que esas personas se encuentran. El Servicio no es ofrecer lo que otros requieren, el Servicio consiste en dar a tu hermano lo que tú más anhelas, ya que al ofrecerlo estás comunicándole a tu mente y a tu ser que puedes dar sólo aquello que posees.

El ser humano que presta Servicio es el que vive en el ámbito de lo que se denomina: el llamado a aceptar que nada te pertenece, y lo que das representa el reacomodo de lo que cobra sentido cuando se encuentra en posesión del que lo requiere. Si somos capaces de dar sin condiciones, sin expectativas, sin querer recibir nada a cambio, es porque consideramos que el otro y no nosotros (yo) está de primero en el listado de los que deben ser atendidos por la urgencia de sus necesidades.

El hecho mismo de colocar a alguien primero que yo mismo, me coloca a mí de primero en la lista de personas importantes de esa persona. Al multiplicar el número de personas que coloco en esta misma lista y que me anteceden todas en el orden de prioridad, me voy transformando en la persona más significativa de la vida de muchos. Si pido a estos seres algo a cambio de lo que han recibido de parte mía, me coloco en una posición en la que todo lo ofrecido es ahora traducido en un cobro (no importa la forma) y por lo tanto al final sólo busco mi beneficio. Si no pido absolutamente nada a cambio de lo que ofrezco, entonces mi renuncia al cobro hará que todas y cada una de las personas que he beneficiado me retribuyan, de manera abierta, amplia y notoria, su eterno agradecimiento y especial gratitud.

El especial tiempo presente es el que nos está mostrando que “dar” es la clave para que tu vida experimente la llamativa Luz del AMOR, ya que dar es un acto de AMOR y de UNIÓN, ¿qué otra cosa podrías recibir a cambio?

¡Es así!

Víctor

Tu original inocencia

La especial atención que merece tu SER es porque en él se encuentran las respuestas a todas tus preguntas e inquietudes. El SER es La Verdad sobre tu vida, tu estado, tu misión y tus verdaderas prioridades. Tu celosa acción de no permitir que tu SER se exprese es la elegida y especial tarea de tu mente. El ego conoce muy bien La Verdad que tu SER es capaz de comunicarte y trata, por todos los medios, de crear una barrera que no puedas derribar en tu vida.

El SER es lo que se encuentra en el especial lugar que está en tu elaborada vertiente en El Creador Dios y es lo que no puede ser concebido en el contexto de tu limitada mente. La elección del SER es el único camino posible para poder entender cual es tu verdadero rol en este mundo, y la especial fuente de agua viva que te convoca a permanecer en el luminoso estado de original inocencia que es tu origen y tu destino final.

Bendiciones

Víctor

Mensaje Nro. 700

El especial estado que eliges en el mundo que habitas, es el que te lleva a vivenciar el aspecto más obediente de tu existencia en tu vinculación al elegido UNO en El Creador Dios, que te está llamando a observar el mundo con el especial estado de inocencia que eres capaz de establecer en este ejemplar y significativo espacio de unificadora acción en el SER que denominas tu vida.

El comienzo de tu relación con el aspecto de tu divinidad presente en tu SER, te establece en tu increible acción de Servicio y UNIÓN que tu objetiva vivencia del AMOR te ofrece.

¡Es así!

Víctor

El SER y la mente

El inclemente acoso que se genera desde tu mente es el principal causante de la necesaria lucha que tu ser provoca al llamar a tu vida el máximo y anárquico  ámbito de confrontación entre tu mente y tu SER. El mayor estado que se desprende de esta especial vacilación es que tu mente intenta explicar, razonar, justificar, analizar, evaluar, comparar, criticar, medir; y tu SER no se ubica en esta especial dialéctica de tu mente y se eleva más allá de tu entendimiento.

El resultado de la acción de tu SER es el que te ubica en el umbral de la UNIÓN  sin condiciones, el AMOR sin exigencias, la PAZ sin recuerdos, el PERDÓN sin limitaciones y la Armonía sin exclusiones. El SER eres tú y el que no lo crea es porque su mente no la ha convencido de ser otra cosa. Y lo que ahora estás empezando a entender es que tu mente no sabe quien eres y no puede reemplazar tu totalidad, tu divinidad y tu perfección, por el obsoleto y limitado espacio de tu razonamiento subjetivo y analítico.

Bendiciones

KARDEM

canalizado por Víctor