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Mes: septiembre 2013

El ser que obedece y el rebelde

arcang-uriel.jpgObediencia es el increíble aspecto que une el ser con su localizado y necesario encuentro con la autoridad. La jerarquía está presente en el inobjetable vínculo con el mundo y desde que nacemos hasta que dejamos este plano vivimos el inigualable, reconocido y organizado acompañamiento de la autoridad a nivel familiar, laboral, comunitario, social y hasta en nuestros episodios con el intento de ejercer nuestra propia identidad. Obedecer es, por lo tanto, una de las experiencias más significativas de nuestra estadía en este mundo y es también una de las posiciones más confrontadas por nuestra negativa a aceptar la autoridad y a querer imponer nuestro criterio, nuestra opinión, nuestro concepto, nuestras reglas y nuestras prioridades al mundo y en especial a los encargados de dirigir alguna faceta de nuestra existencia.

El ser que no desea obedecer es el que experimenta el fruto de su rebeldía, su resistencia, su oposición. Sólo genera conflicto en su entorno y el querer imponer su criterio sólo ocasiona que cometa errores, se equivoque y no pueda ejercer su función de manera exitosa.

¿Por qué?

Porque nadie puede escapar de su lección de obediencia particular, nadie puede prescindir de la autoridad y la jerarquía. El que no lo acepte no podrá después pedirlo a sus subordinados, hijos o dependientes, ya que no podemos pedir lo que no hemos ofrecido con antelación. Es por esa razón que aprendemos a obedecer para luego aprender a mandar. El verdadero líder no es otro que el ser que previamente ha desempeñado su rol de manera obediente y serena. El que desea revelarse contra la autoridad es aquel que no podrá, en su camino escogido, entender su razón de ser y de existir, ya que se niega a aceptar su condición de ser mandado, ordenado y sometido como parte de su particular entrenamiento para aprender que eso que se desprende de la oposición a la autoridad es el resultado de su ubicación en la mente y en el «yo» ego.

¡Es así!

URIEL

Acerca de la propiedad

Espíritu SantoEl concepto de propiedad es lo que nos ha demostrado que todo lo que nos pertenece es lo que corremos el riesgo de perder. El querer mantener lo que consideramos es nuestro es algo que no existe en las civilizaciones avanzadas. Tener no es la meta del ser que se encuentra en los planos superiores y no se puede pensar en ganar algo o perderlo porque nada es de alguien y todo es de todos.

La posición del que acapara algo o a alguien es la que muestra que el miedo a perder lo que es de su propiedad lo domina y por lo tanto es capaz de limitar la libertad de otra persona. El hecho de querer poseer es lo que hace la diferencia entre un ser que es pobre y otro que es rico. El que posee muchas cosas es el más dependiente de lo que está en este mundo, el que posee pocas cosas no es, generalmente, el que pase más tiempo añorandolas, ya que es el atento ser que reconoce su poder adquisitivo.

El que prescinde de todo objeto material es el que no depende de lo sensorial y no puede ser buscado para realizar la verificación de lo que el mundo ofrece como valioso. El que renuncia a lo material es encuentra en el umbral de lo que está más allá de lo que la ilusión te da.

¡Es así!

URIEL

Acerca de la enfermedad

saludLo que estás padeciendo no es el resultado de tu elección, es precisamente lo contrario. La mente que te dice que estás enfermo y que tu salud física está deteriorada no te dice el por qué de tu enfermedad. El resultado es la perdida de la salud. El obvio objetivo de la experiencia que denominamos enfermedad es mostrarte que lo que era bueno, saludable y natural, ahora es malo, enfermo y deteriorado. El cuerpo que está diseñado para funcionar bien está recibiendo la orden continua de no funcionar normalmente, el cuerpo altera sus funciones y se produce la enfermedad.

La ira produce sustancias que alteran el funcionamiento de muchos órganos, en especial el corazón, la vesícula y el páncreas. El resentimiento altera la función del cerebro, la médula espinal y el coxis. La tristeza y la depresión alteran el funcionamiento de los tejidos y los huesos. El depresivo altera sus riñones que, con el tiempo, se descomponen progresivamente.

La oportuna identificación de las enfermedades y sus orígenes es algo que la persona debe asumir ya que las medicinas no pueden ni podrán nunca sustituir lo que de forma natural y espontánea debería poder funcionar correctamente. El miedo altera el estómago, el intestino y el hígado. El encuentro con tus causas es lo que puede recobrar el normal funcionamiento de la entidad física, pero existe un inconveniente……

Si descubres que odias a alguno de tus progenitores (por ejemplo) y no deseas perdonarlos, habrás destapado una olla que al abrirla acelerará el proceso porque no has querido trascender esa vivencia. El querer buscar las causas de nuestras enfermedades y dolencias es algo que no puede ser asumido con curiosidad o con un corazón que esté negado a sanar por medio del PERDÓN. La enfermedad crónica es el símbolo inequívoco de una herida abierta que no cerrará porque no deseamos ver más allá de ella, ¿entiendes?

¡Es así!

URIEL

Orden

arcang-uriel.jpgOrden no representa lo conocido por ti. Orden no es tu agenda, tu colección de ropa organizada y bien dispuesta; como tampoco orden es tu planificada vida que ya sabe todo lo que tiene que hacer, decir y hasta comer cada día. Orden tampoco es lo que te mueve a verificar que todo lo de este mundo está en regla y orden no es, mucho menos, establecer prioridades, categorías, relaciones convenientes y tampoco esfuerzos por mostrar tus cualidades y talentos.

Orden no es nada de eso y es por ello que tu mente trata de ordenar lo externo y no se da cuenta que el verdadero y único desorden se encuentra en tu ser. El camino al orden pasa por el encuentro con tu sentir y es allí que tu vida puede comenzar una nueva experiencia y una nueva organización. En el ámbito del sentir se encuentra tu puesta en marcha de la rápida obediencia. El proceso de inserción en el cuadro de la necesaria orientación que te permita definir ampliamente quién eres, qué eliges, qué representas, qué ofreces y qué transformas; es lo que te puede ubicar en el lugar adecuado, en el tiempo perfecto y en la única disposición posible.

Es aquí donde se puede definir el orden y no en tu closet, ¿entiendes ahora?

¡Es así!

URIEL

La mente ocupada

el-pensador-auguste-rodinLa increíble elaboración que tu mente lleva a cabo en tu vida es la que te conduce cada día de tu vida a repetir y repetir el mismo patrón, el mismo guión, el mismo apego, el mismo cuestionamiento, el mismo pensar y la misma finalidad en tu existencia. La mente repite los mismos juicios, las mismas opiniones y hasta las mismas palabras para definir el mundo que nos rodea.

El pensamiento encubre nuestra Verdad con una interminable lista de responsabilidades, acciones, relatos, episodios de nuestra vida pasada, cuestionamientos, críticas, opiniones, juicios, reflexiones, comparaciones, observaciones, evaluaciones, verificaciones. Aparte de esto tu mente te invita a planificar, a pensar que pasó ayer, hace diez años, en lo que está pasando ahora y en lo que sucederá o sucedería a futuro. Le encanta evaluar opciones y analizar episodios y alternativas. Te mantiene siempre ocupad@ y no te deja salir de sus cuatro paredes.

¿Es el regalo de la vida estar pensando todo el tiempo o es la mente la que no nos deja vivir la realidad que se encuentra más allá de ella?

¡Es así!

URIEL