Saltar al contenido

Día: 2 enero, 2014

EN BÚSQUEDA DE SÍ MISMO. La historia de mi vida que es tu vida

arcang-uriel.jpg

Opinión es lo que analiza los hechos y niega el proceso que dio lugar a ellos. El encargado de poner en marcha la ruleta del destino es el gran puerto que saca el principal comercio que puedas imaginar, el productor de todos los estados y su necesaria reacción es tu mente.

Por un robusto, necesario y primordial camino pasó un vecino de la comarca y cantaba incesantemente el siguiente estribillo: “La elección me produce unión y separación”. “La elección me produce unión y separación”.  La gente que escuchaba aquel extraño canto se preguntaba: ¿Que puede significar esa extraña frase?

Al llegar a un riachuelo, el especial vecino se aproximó al agua, miro al río y le dijo: Querido riachuelo, tus aguas me muestran la imagen de mi ser, el día que tus aguas cristalinas desaparezcan, también yo desapareceré de tu existencia. ¿Puedes cambiar mi imagen en recuerdo? ¿Es tu recuerdo acaso, la imagen de tu imagen? ¿Quién es el que viene a visitarte? Soy yo el que mira mi imagen sobre tu superficie, pero mi imagen no soy yo, y mi imagen no refleja sino algo muy escaso y superficial.

Como la tarde transcurría y ya la luz del sol comenzaba a tornarse cada vez más débil y escasa, el vecino de la comarca le habló nuevamente al río: Dime querido y amado riachuelo, cuando caiga la noche ya mi imagen será lo que la luna y las estrellas te permitan reflejar acerca de mi. ¿Es qué podría depender de lo que acontezca en la noche para poder apreciar mi imagen nuevamente? ¿Es que puedo ser tan inestable que dependa de la luz? o, ¿esa imagen es acaso el producto de la especial  organización externa?.  ¿Lo que soy es lo que tú me muestras o tú también dependes de otros componentes como la luz del sol, el brillo de las estrellas, la posición de la luna, para poder brindarme una imagen de lo que soy? Si no puedes, por ti mismo, ofrecerme una imagen tuya sin intervención de nadie más, entonces no puedo yo entender que es lo que estoy haciendo al asomarme a tus cauces, si tu no me reflejas de manera autónoma, y de ser así tú no puedes mostrarme “quién yo soy realmente”. ¿Qué es lo que hago yo aquí mirando esta imagen incompleta y distorsionada de mi mismo, si ella, a su vez, depende de la acción de varios factores que son independientes entre ellos, y no son, de ninguna manera, inscritos en la especial y necesaria interacción con mi ser, para poder ofrecerme un indicio acerca de mi imagen? ¿Quién soy entonces? ¿Quién podría ofrecerme algo más allá de una imagen de mi mismo? ¿Quién puede ofrecerme la verdad acerca de mi ser?

Hoy le pregunté al río, ayer había consultado con el pato y el avestruz, antes lo hice con el perro, el conejo, el mono, el pájaro, la lechuza, el venado, y hasta cometí la osadía de consultarle al tigre y al león quién era yo, y todos me dieron exactamente la misma respuesta: “En mi opinión bla, bla, bla, bla….”. Yo me enfurecía la escuchar tan solo el inicio de esa declaración porque ¿cómo puedo ser yo la interpretación, el punto de vista, el concepto, el pensamiento, el juicio?  El especial ser que  considero que soy, no puede, en ningún caso, ser lo que otro individuo considera, de acuerdo a sus conocimientos, preparación, experiencia y memoria, de ser así, es válido afirmar que cada “opinión” es lo que yo represento. ¿Es que acaso yo soy algo tan complejo, contradictorio, voluble, conflictivo y opuesto como lo son todas las opiniones que provienen de ustedes?

Decepcionado fui a refugiarme en un especial lugar repleto de arboles de una fruta que no es precisamente de mi agrado: la naranja. En este remanso de tranquilidad y quietud seguía preguntándome quién era yo mismo, cuando de repente una naranja de las más grandes y maduras del árbol donde se encontraba reposando mi cuerpo, cayó de un solo golpe y se estrelló contra mi cara, sin ni siquiera preguntarme si podía chocar mi rostro de la manera soberbia y maleducada como este cítrico malcriado lo había hecho. Al mismo tiempo su seco golpe me hizo entender algo muy importante: cada encuentro que había tenido con cada ser e incluso con el riachuelo, eran tan crucial, que en medio de mi intolerancia e intransigencia no había logrado entenderlos. Cada opinión y cada palabra emitida por ellos, obedecía a mi solicitud, pues ellos no estaban preparados para conocer mi esencia y mi verdad, si ellos mismo tampoco se conocían a sí mismos de esa manera.

La segunda conclusión que la naranja pudo ofrecerme es que la imagen requiere necesariamente  del especial reagrupamiento de factores externos que no tienen ninguna relación con mi búsqueda, ni el conocimiento de mí mismo, y por lo tanto,  actúan independientemente de mis deseos y necesidades. Y por último, la naranja me hizo ver que no puedo buscar mi significado en el entorno, pero tampoco fuera de él, ya que en cada ser se encuentra el conocimiento de cada pequeña huella dejada por mí en mi tránsito a través de sus vidas. Al no poder negar mi condición de integrante de esta grande y hermosa comarca y mi relación con todos, no puedo escapar al hecho de ser una parte de sus vidas, así como ellos son una parte de la mía. La especial interpretación que cada uno tiene acerca de mí está limitada por ellos mismos, pero en su estrechez, lo que tanto ellos como yo opinamos, es producto de una visión compartida.

La energía que me llega del conocimiento de toda esta inmensa enseñanza que me aporta la vida es algo que agradezco al  Universo, y este pequeño espacio en el que ahora me encuentro es y representa un fragmento de la totalidad de la existencia y el conocimiento verdaderos.

Y para concluir, deseo decirte que esta no es mi historia, es TU HISTORIA la que me he atrevido a plasmar en estas líneas. No quisiera despedirme sin antes recordarte que en lugar donde Yo Resido, es el espacio donde tú también vivirás el Día de la Verdad. Estamos trabajando para que puedas llegar a entender que tu vida es el RECINTO EN EL QUE ESTÁN PRESENTES LA VERDAD y tu opinión. ¿Qué deseas elegir como tu guía?

¡Es así!

URIEL

A %d blogueros les gusta esto: