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Día: 28 de noviembre de 2012

1, 2, 3… o 3,2,1

 

 

El especial camino que una vez te  condujo desde la inocencia hasta la culpabilidad es la celosa acción que el ego realiza una y otra vez en tu vida para que no puedas recordar que eres el especial Hijo de Dios que vino a este mundo a lograr el aprendizaje necesario para poder realizar el crucial objetivo de la iluminación.

En este Nuevo tiempo, la incorporación de cada ser a este camino de la iluminación no es producto de un capricho ni de una voluntad que desea poner a prueba a todos los seres del mundo en el que habitas. Es tu necesaria, evidente y personal asignación que experimentas en el contexto de tu acción en el plano en el que habitas.

El especial encuentro con los seres que están en tu elegida existencia es para que realices el necesario y meticuloso alistamiento en el inigualable principio del AMOR. Es en ese contexto de tu elaborada y ostentosa vida que el especial renacimiento de tu vida transcurre, en el principal presente que realiza la energía primera que proviene de tu pensamiento y tu sentir.


¡Es así!

Víctor