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¿Ambición?

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La organización que plantea el hecho de reconocer que la única razón de todo lo que padecemos es nuestro empeño en querer realizar, una y otra vez, la misma rutina, la misma acción, el mismo guión, la misma orientación y la misma idea; es la creencia en que somos limitados y condicionados, sin ninguna otra posibilidad de sobrevivencia que la de seguir y seguir avanzando en la construcción de algo afuera que nos permita permanecer desconectados de nosotros mismos, de nuestro SER, de nuestras emociones y de nuestro sentir.

La conquista de algo en nuestro entorno nos ocupa, nos inquieta y nos aleja de la posibilidad de llegar a comprender que es lo que nuestro corazón desea comunicar y expresar.

Lo que nos preocupa no es ver como somos arrastrados por ideales, creencias, patrones, objetivos, metas, prioridades y hasta amenazas que no tienen nada que ver con nuestra Verdad, con nuestra esencia y con nuestra Luz.

Malgastar nuestra vida corriendo en pos de lo que nos han impuesto como prioritario en nuestra existencia , sin detenernos a ver y entender quienes somos, es algo que no ayuda, no aporta y no reconoce lo que en realidad somos. Por ese motivo, vagamos como errantes en un mundo que nos aleja de nuestra Verdad interior al ofrecernos una ilusión colectiva utópica e irrealizable.

Víctor Hugo Rojas

¿Navegamos juntos?

El río

Si la respetable jerarquía es la que dicta la pauta, ¿qué es lo que le corresponde hacer a los que nos ubicamos debajo de ella?

Conocemos el trabajo del líder, de la cabeza, del que dirige y conduce los destinos de sus subalternos. Esa persona que asume la responsabilidad de llevar la embarcación es, al mismo tiempo, quien traza la ruta, administra los recursos existentes y lidera al personal que contribuye al logro de los objetivos planteados.

Si su gestión es exitosa, sus empleados se sentirán gratificados, valorados y motivados a seguir adelante. Si su gestión es llevada a cabo con aciertos y también con errores, seremos los primeros en pedir que esa jerarquía rectifique y asuma una postura que ofrezca respuesta a lo que debería ser corregido, modificado o cambiado.

Es indudable que la misión debe ser cumplida, pero si no existe un equilibrio entre esa misión y los que se ocupan de materializarla, los que son el brazo ejecutor  se sentirán desvinculados, segregados, y su aporte no será el esperado debido a la poca motivación y entusiasmo que ofrecen.

Un camino que pueda ser realizado y conducido de forma tal, que integre a los actores que intervienen en el proceso de construcción de los ideales que compartimos, es lo que nos lleva a realizar un recorrido creativo, compartido, comprometido, visionario, y cuando lo hayamos culminado, seremos los primeros en querer embarcarnos en la siguiente travesía.

Víctor Hugo Rojas

¿Valía?

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Lo que vales no es algo que viene determinado por lo que alguien opina,  piensa o cree. Lo que vales es lo que incorpora lo que conoces, haces, manejas, ofreces, orientas, revisas, diriges o lideras.

Nada es diferente de lo que eres cuando proviene de ti. Nada es más o menos valioso porque tú pones tu mismo empeño, dedicación y esmero en cada cosa que haces.

Lo que ahora debes saber es que la retribución que recibes por eso que ofreces es algo que resulta de lo que los demás valoran ellos mismos: tu realización. Quiere decir que si para ti es importante lo que haces y para los beneficiarios también lo es, será muy sencillo colocar un precio a tu valor. Por el contrario, si para ti lo valioso es que el otro acepte tus servicios seguramente el valor de tu aporte será reducido.

Si renunciar a lo que se conoce es algo imposible para un técnico o para  un ingeniero,  para aquel que imagina que es aquello que sabe;  esa persona no podrá llegar a conocer lo que podría trascender ese juicio acerca de sí. Es decir, tú único límite es aquel que tú mismo estableces. Tu única representación es la que tú imaginas  y tú única retribución es la que tú mismo determinas.

Todo comienza contigo y termina contigo, nadie está haciendo algo que pueda perjudicarte a menos que tú creas que eso es posible. Nadie podrá establecer tu valía a menos que tú mismo creas que eso es posible. Retira todo juicio o creencia acerca de ti mismo y serás infinito, increíblemente capaz y competente para todo aquello que la vida coloque delante de ti.

Víctor Hugo Rojas

Pluralidad

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Pluralidad

Cuando cesen los partidos y se consolide la unión,

yo bajaré tranquilo al sepulcro

Simón Bolívar

En Venezuela una región no invalida a la otra, una religión no invalida a las otras, un hospital, clínica o centro de salud no invalida a los otros, un colegio escuela o universidad no invalida a las otras, una cultura, tradición o festividad no invalida a las otras.

Un orden se ubica en la pluralidad, en la diversidad y en la riqueza proveniente de múltiples opciones, posibilidades, creencias y alternativas. Somos un respetado país que ha sido producto de una mezcla de razas, con una historia que lo estableció como hogar de inmigrantes de muchas partes del mundo.

Si  los venezolanos hemos llegado a ser tan abiertos e inclusivos a través del tiempo ¿cómo es que ahora nos hemos dejado arrastrar por esa retrógrada y peregrina idea de exclusión, de división, de intolerancia, de conflicto y de enfrentamiento en lo político? Hemos sido los tontos útiles al favorecer la separación del país en dos bloques ilusorios e irreales que nos han llevado a la pobreza, a la miseria, al atraso y a la destrucción.

Somos nosotros quienes  hemos apoyado esta división irreconciliable que sólo ha beneficiado a unos pocos y ha perjudicado a toda una nación. El día que podamos abrir los ojos de nuevo y entender que la fragmentación del país no es la solución sino el origen de nuestra desgracia, ese cambio de conciencia nos ubicará en un espacio en el que ninguno de los actuales dirigentes sobrevivirá, políticamente hablando, a una transformación que enarbole la unión y la reconstrucción como una acción colectiva, sin ninguna otra ideología que no sea la igualdad, la integración y la participación. 

La luz brillará  en Venezuela, entonces  podremos ver que todos estos líderes sólo han pensado en su propio beneficio y en su propio bienestar a expensas de todo un país que hoy en día se hunde en la peor crisis, económica, política, social y moral de su historia.

Víctor Hugo Rojas

Integración es armonía

OSSB Dudamel 

Lo que constituye un gran  logro se transforma en el mayor obstáculo:

El conocimiento nos permite hablar uno o varios idiomas, desarrollar un proyecto de ingeniería, construir casas y edificios, establecer negocios, empresas, producir, enseñar…. En fin, infinidad de cosas,  múltiples actividades relacionadas con el saber, con lo conocido, aprendido, experimentado y vivido.

Todo lo  que sabes es tu esmerado y querido patrimonio intangible. Tu cultura, tu formación, tu destreza, tu habilidad o tu pericia te hacen un ser único y especial. Tu desempeño es brillante y tu realización impecable. ¿Cuál es el problema que se deriva de todo esto?

Tu capacidad intelectual funciona de maravilla cuando te empleas y te dedicas a resolver cualquier problema en el área de tu competencia. Pero cuando se trata de establecer o dirigir equipos de trabajo te vuelves competitivo, deseas tener la razón siempre y no estableces canales de comunicación que permitan que ese conocimiento, en lugar de ser la imposición de unos sobre otros, pueda transformarse  en la materialización de la conciencia colectiva, en la expresión de todos  aquellos que integran desde una familia hasta un país.

Una  obra, una propuesta colectiva pasa por escuchar a los diferentes actores que intervienen en la  construcción de soluciones para hacer frente a los problemas de  la comunidad, la región, el país. Cada propuesta expresa  la realización del sentido  de pertenencia y el compromiso de cada uno de ellos  para que la congregación, institución, organización o grupo se fortalezca y  crezca como un sistema integrado, consolidado.

La posibilidad de orientar la creación colectiva en el espacio de nuestra  experiencia nos hace  empáticos, solidarios, comprensivos. Por el contrario, creer saber más que los demás nos separa, nos divide, nos aísla al considerar que nadie está a la altura de nuestra experticia y de nuestras competencias. De manera tal que renunciar a la posibilidad de soluciones conjuntas a los retos que nos plantea la vida,  discrepar de las invitaciones que fomenten la unión, la transformación y el óptimo desempeño como miembros de un colectivo  nos  mantiene en el atraso, el desánimo y la ignorancia.

Participación, partícipe, parte.

Víctor Hugo Rojas

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